"Como no sabía que era imposible, lo hizo"

martes, 19 de octubre de 2010

Comienzos


Hoy por casualidad (o causalidad) me he acordado de cuando en mi primer año universitario planeé un viaje. Cogimos el google earth (me quedaría mucho mejor ahora, si lo hubiéramos hecho con una bola del mundo) y la suerte dijo que nos veríamos en Estambul. Ya no recuerdo en qué año.
Es curioso, me acabo de dar cuenta de que de aquellos, solamente uno sigue allí. De donde todos necesitamos partir (para empezar).

jueves, 14 de octubre de 2010

Quiero una caja llena de tiempo


Tiempo. El tiempo es eso, sin más (y sin menos). Tiempo. Es un regalo que ya ni abrimos, que a veces ni disfrutamos. Ojalá el tiempo se tuviera que ganar, que costará un esfuerzo. No hablo de que tuviéramos que cómpralo (aunque algún listillo lo inventará). Quizás sería bueno que tuviéramos que trabajarlo. Que no siempre pudiéramos conseguir el pleno, las 24 horas.

Creo que así lo disfrutaríamos más, nos sabría mejor. Las personas somos así de simples (y de complicadas).

PD: Menos mal que a veces hay un poco de luz en el túnel (gracias Chile)

domingo, 10 de octubre de 2010

Lecciones


La vida son prioridades (me dijo alguien). La pena es que a veces no coincidimos en "priorizar" las mismas cosas (digo yo).

martes, 5 de octubre de 2010

Y no te creas que creo en el amor. Así que ya puedes empezar a estar muy contento, porque contigo estoy haciendo una excepción. Vete a saber si es la excepción que confirma la regla, o la excepción de mi vida. No lo sé, pero no estoy siguiendo mis reglas. Y eso es lo más raro de todo esto.

lunes, 4 de octubre de 2010

Línea de MI tiempo


El otro día tuve una de esas clases magistrales en la universidad. Ya era hora. Cómo nos engañan. Cuando una entra ahí, piensa que todo (y todo es todo) va a merecer ser vivido, escuchado y estudiado, pero no es así. Nunca es oro todo lo que reluce. De vez en cuando sí, así que solo por esas veces merece la pena (positivismo).

Dicho esto, os explico mi clase. Este año hago teoría y estructura de la publicidad y las relaciones públicas (sí, se ve que los futuros periodistas también necesitaremos estas cosas). Entró un profe grandote (evitaré nombrar todos los adjetivos calificativos que se dignaron a decir mis compañeros). Es un publicista y se notó desde el primer segundo, no sé si fue porque llevaba unas gafas puestas y otras en la mano (iguales) o por qué, pero lo noté. Compré la moto, ya me entendéis.

Me entusiasme con la idea de la línea del tiempo. Nos explicó que tenemos que plantearnos (siempre a corto plazo) dónde queremos llegar, quién queremos ser. Trazar la línea para ver lo que nos queda y lo que ya tenemos hecho. Puso mucha énfasis en que debemos dejar poco al destino/ azar. Que nunca contemos con él, aunque aparecerá y, por eso, que nos pillé, al menos, dónde nosotros queríamos. (Supongo que si uno está donde quiere las cosas feas son menos feas).

Aunque no me gusto mucho que dijera que los periódicos estaban dando sus últimos coletazos, ya se sabe eso de que las verdades duelen. Pero luego en el bus (mejor momento del día) pues me eché a reír. No habrá periódicos, quizás, pero habrá otra cosa, otra cosa para leer, para informar, para opinar… Y no me lo pienso perder, aunque mis padres tengan un sentimiento de arrepentimiento por no haberme prohibido algunas cosas...( ya se lo quitaré)

PD: He hecho la línea del tiempo (profesional /estudiantil) de mi próximo año. Os explicaré a ver qué tal.

martes, 14 de septiembre de 2010

Por fin, volver a empezar

Mañana empiezo otra cosa. Porqué yo soy así, me encanta empezar (aunque se acumule una cosa que llaman miedo por todo mi cuerpo). La verdad es que a veces me asusta que me asuste (¡ cómo me repito!) tanto la rutina. No sé, quizás no está tan mal eso de 'estabilidad' o como le quieran llamar.

viernes, 3 de septiembre de 2010

-¿Dónde quieres ir?
-Quiero quedarme (Contigo)

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Feliz Septiembre


No sé a quién pretenden engañar, los años no empiezan en Enero. A mí, como nunca me han gustado las mentiras, no me pillan desprevenida:


1. Empezar y acabar segundo de periodismo

2. Leer (deborando)

3. Viajar ( incluyendo Sevilla)

4. Trabajar (lo necesario)

5. Ser feliz

6. Sacarme el first

7. Empezar otra carrera

8. Otro año con mis incondicionales


9. Improvisar (sobre todo)





pd: El orden es fácilmente alterable

miércoles, 25 de agosto de 2010

Mentalidades

Tengo un cacao mental entre lo que debería hacer, lo que quiero hacer, lo que no tengo que hacer, lo que quiero sentir y lo que quieren que haga. Necesito saber qué es lo qué tengo que saber.

De todas maneras, a veces creo que padezco algo parecido al masoquismo. Cuando veo que algo tiene un tanto por cien elevado (elevadísimo) de que salga mal, no me aparto. Quizás necesito sentir que cuando supere, lo que parece insuperable, me sentiré capaz de todo. Una superwoman o algo de ese estilo
 .

miércoles, 18 de agosto de 2010

Invitaciones

"Los hombres no lloran. O, al menos, no como las mujeres, con lágrimas gordas, contundentes. A ellos se les ponen los ojos irritados, eso es todo, y se les quiebra un poco la voz al hablar. Es lo más parecido a una gripe el llanto masculino."

Agua del limonero, Mamen Sánchez
(por si acaso busquemos la excepción)

jueves, 15 de julio de 2010

17 de julio de 1990




Cuando era pequeña quería ser bombera. Marta siempre me dice (medio en broma medio enserio) que quiero ser tan atípica que a veces me convierto en la típica persona, en la que llora con Titanic y que tararea todas las canciones de Alejandro Sanz. Siempre sonrío cuando me dice eso(como siempre tiene razón). Antes de dormirme, después de rezar el jesusito, apretaba los ojos muy fuertes y me imaginaba mi vida de “adulta”(solo diré que incluía casa con piscina). Mis amigos del cole eran algo que defendía a capa y espada (por mucho que mi madre intentara explicarme que no todo es como parece). Cada día abría un poco más los ojos para encontrar al príncipe azul con el que comería perdices (y sería feliz).

Ahora quiero escribir y probar con el periodismo (sonar suena bien).Marta sigue estando en mi vida y creo (espero) que siempre estará conmigo. Sigo luchando por no ser un poco diferente. Ahora me voy a dormir con el ipod y, entre nosotros, prefiero no pensar ni imaginar, que pase lo que el destino quiera. He aprendido que amigos hay poquísimos, pero los que son de verdad están aunque no estén ( y tengo un par de éstos). Tema sentimientos…con 16 años asistí a la ruptura del amor más grande que he visto de cerca, pero me enseño a mirar las cosas de otra manera. Hoy puedo decir que he encontrado un complemento y me hace tremendamente feliz(aunque a veces lo odie más de lo que lo quiero).

Así que espero que los veinte me traigan viajes (muchos), que acabe todo lo propuesto, que conozca Santorini y, sobre todo, que consiga hacer felices a mis especiales. En fin, a ver qué pasa señores y señoras.

lunes, 5 de julio de 2010

Sábado 2015

Los sábados por la mañana me levantaré pronto (y en silencio) y me pondré un vestido -que seguramente me habré comprado en uno de esos viajes exóticos, para mi, que habré hecho-. Cojeré el cesto, que ahora llevo a diario, y me iré a por el periódico. Seguramente compraré el que a mi me gusta y en el que escribiré, siempre me ha hecho gracia leer las cosas bien presentadas ( será porque no suelo hacerlo). Pasaré a comprar flores, girasoles amarillos, los más grandes que exístan y los colocaré, después de pasearlos toda la mañana, en el jarrón de la mesa de la cocina ( de mi cocina). No sin antes, haberme tomado un zumo de naranja, el café seguirá sin gustarme aunque muy a mi pesar, en la cafetería, en la que ya no trabajaré, leyendo el diario, que seguirá existiendo (espero y deseo). Y ese es el sábado que siempre he soñado.

miércoles, 23 de junio de 2010

Otra despedida

Últimamente solo hago que decir hasta luego. Ésta es, sin duda, la mejor fotografía de la II Guerra Mundial

viernes, 18 de junio de 2010

José Saramago


"Pienso que todos estamos ciegos. Somos ciegos que pueden ver, pero que no miran"

miércoles, 16 de junio de 2010

¿Te has enterado?


-¿Sabes qué es lo mejor de nuestra generación?
-Pues que por fin nos hemos dado cuenta de que se puede cambiar de vida (cambiando de actitud)

sábado, 12 de junio de 2010

Sólo diré A


A mis 18 años pisé la universidad por primera vez. No en el sitio que quería ni con el que había soñado siempre, pero sin darme cuenta dejó de importarme. Allí me encontre contigo. Estabas igual de perdida que yo, pero compartíamos las mismas ganas de encontrarnos.

El destino a veces te planea unas casualidades (causalidades) impresionantes. Y ésta, ya puedo decir que fue una de las casualidades de mi vida. Contigo me di cuenta de que hay un mundo diferente (el mío), que existen genios como facto o mishima. Nacieron mis ganas de querer ir para allá y para acá (para econtarte aquí y allí). Que hay una isla (bonitA) que utiliza el antídoto de la pomada para curarlo todo. Empecé a creerme capaz de todo y más. Y, lo más importante, me di cuenta de que aunque alguien esté muy lejos lo puedes sentir pegado a ti. Me tranquilzo conocerte, alivia saber que una no es una extraterreste.

Sí, tu aparición cambio mi vida ¡y menos mal! ¿sabes? las cosas no pasan porque sí, todo tiene una explicación y tengo que confesar(te) que me encanta saber que siempre habrá un motivo para que mi vida tenga una A (gigante). Una A de la que me siento más que orgullosa.

Felices veinte Nina.( el te quiero creo que se ha sobreentendido desde la primera vocal, que por cierto es la A).

viernes, 11 de junio de 2010

Lista de cosas prohibidas


Últimamente me he prohibido un par de cosas (más). Me estoy convirtiendo en una tortuga y cuando algo no me gusta me escondo de la gente (y del mundo en general). Lo último han sido las fotos. Me encanta hacer fotos y es algo que no voy a dejar de hacer, al contrario este verano empiezo un curso (¡por fin!). Pero me he prohibido ver mis fotos antiguas. Me entra una nostalgía imposible de sostener cuando veo fotos de años atrás, quiero volver a sentirme como entonces, como cuando no me daba cuenta de la verdad, cuando el mundo era MI mundo.


Lo único bueno que espero sacar de esto, es que dentro de unos años espero no poder ver las fotos de este presente (eso solo querrá decir una cosa).

lunes, 7 de junio de 2010

Uno de MIS GRANDES



" El escritor escribe su libro para explicarse a sí mismo lo que no se puede explicar"

domingo, 6 de junio de 2010

Crisis

Tengo una amiga, que no estudia psicología, que un día me explicó que hay personas que tienen crisis de personalidad/identidad. Son personas que nunca han tenido problemas en su vida, es decir, las cosas han ido fluyendo perfectamente, sin ningún obstáculo que superar. Entonces hay un día en que no sabe por qué hace lo que hace ni sabe qué quiere hacer con su vida. Es decir, encuentra que nada tiene sentido.
La verdad es que todo esto me sorprendio. Me sorprendio porque ¿cómo hará el azar (o destino si te gusta más) para repartir crisis a unos y a otros ,una montaña de problemas? ¿y tú que prefieres?

martes, 25 de mayo de 2010

Estoy preparada

No importa cómo pero va a pasar. Un día ( ya verás) me voy a levantar sabiendo el por qué de todo. Porque tuve que ir allí y luego venir aquí. Porque tuve que encontrarme a Tal y Pascual (para marcarme y enseñarme) y no a otros ni a otrAs. (lo de la A mayúscula no es un fallo). La razón por la que se me metió en la cabeza tantas (mis) tonterías y las ganas de no parar hasta que las consiga. Ese día empezaré a caminar sin preguntarme por qué camino voy, porque lo sabré, sin más (ni menos). Entonces, seguro que en ese momento un par serán DOS. No importa cómo pero va a pasar(me).

miércoles, 21 de abril de 2010

Me he dado un tiempo (pero hoy acaba)

Hace días que no escribo. Tampoco consigo leer devorando, me limito a leer sin más transcendencía, igual que la gente normal (supongo). No sé por qué, no sé el motivo de mi bloqueo, ni de mi "que más da", o "mejor mañana"... Creo que ahora todo lo de más es lo de menos.
Me pone nerviosa no poder hacer lo que más me tranquiliza, lo que más me relaja. ¿Dónde he dejado olvidada mi inspiración?

sábado, 17 de abril de 2010

Deja que me exprese

¿Sabes?Adiós es una palabra muy fea. Ésta combinación de cinco letras es letal. Y tú no lo ves... Tú crees que en esta vida todo son hasta luegos, que yo voy a estar a pesar de los pesares. Pero, ¿sabes? odio los comodines, los segundos platos, el conformismo.

miércoles, 14 de abril de 2010

...

¿por qué derrocho tanta sensibilidad? Me gustaría tener solo la imprescindible. Me cansa derrochar tanta.

lunes, 12 de abril de 2010

Mi yo


Tengo miedo de mí. Me asusta estar equivocándome de carrera, de futuro. Me da miedo echar de menos algo que algún día tuve. Me da miedo que una oportunidad pasé por delante mío, muy deprisa, tanto que no me dé cuenta. Me dan miedo los trenes que solo pasan una vez, porque yo, siempre que llego, llego tarde (a todo). Me da miedo que se acabe el tiempo. Me da miedo no perder nunca el peso de la vergüenza. Me da miedo asumir que estoy medio loca, que sueño demasiado. Me asusta pensar que hay gente con la que no me voy a volver a cruzar nunca más. Me da miedo perderte, pero me asusta más no encontrarte (nunca). Me da pánico quedarme en un intento de construcción.
Y ahora mismo estoy asustada de estar sintiendo este bloqueo

viernes, 9 de abril de 2010

Mi buzón


Me encanta abrir buzones, mejor dicho, me encanta abrir mi buzón. Siempre que llego a casa, la mayoría de las veces cargada, dejo todos los trastos en la escalera y suelto un suspiro. Queriendo decir: "Que pereza abrir el buzón". Pero es un falso supiro, para hacerme la interesante, porque me encanta. Me gusta ver que alguien se ha acordado de ti, que hay algo que se ha hecho exclusivamente para ti, me gusta ver mi nombre entero en un papel y que no lo haya escrito yo.


Cuando empecé a tener uso de razón le pedí a mi madre la llave del buzón. No tenía ninguna llave más, llevaba un montón de llaveros y la llave del buzón. Ella me la dio sin más, como si fuera un juguete, algo que si se perdía no pasaba nada. Para mi era importante. Lo abría cada día unas mil veces, antes de ir al colegio, al volver... Me encantaba encontrar algo, fuera lo que fuera. Aún me acuerdo de la primera carta para mí, esa ilusión al verla, las prisas por abrirla, por saber qué ponía. No entiendo como hay gente que no quiere ni propaganda. Yo sueño con tener una casa con un buzón como el de la foto. Y los sábados por la mañana levantarme pronto, comprar el diario, unas flores para el jarrón de la mesa de la cocina y cojer las cartas.

Y con el paso del tiempo sigo igual, abriendo el buzón.

jueves, 8 de abril de 2010

Lo que yo quiero

No quiero rosas rojas, aunque una amapola todo lo arregla.
Tampoco me engañes con un anillo de esos que yo adoro y tú odias.
No me vengas con un poema que yo sé que tú no (quieres) saber.
Tampoco no me sorprendas con una cena en un sitio de esos de cubiertos.
Te cuesta darte cuenta de que no me hace falta nada que no sea sonrisa.
Yo lo que quiero es que me vengas a buscar. Que me lleves que me traigas. Que me digas hasta luego Carla, con un beso de despedida. Porque al final lo importante es eso, que te vengan a buscar. Que después de salir de la universidad pensando que es un día más, sin sentido, aparezcas tú para recordarme que merece la pena. Ya me lo dijo mi madre un día, al final lo importante es que te vengana buscar a los sitios, sin tener que avisar(te).

martes, 6 de abril de 2010

Paradojas


Hay ratos que creo que estoy volando. Que puedo tocar las nubes, saltar por ellas, tocarlas, olerlas (a dulce de leche, os lo aseguro). Me encanta. Es tanto el nivel de éxtasis por el que paso que me permito el lujo (y el placer) de robar estrellas. Las colecciono, las coloco en la pared roja, al lado del corcho, donde guardo los recortes de mi vida.


Pero este estado se acaba (es lo que tienen las drogas duras). A veces solo me dura un instante, eso sí, lo suficientemente largo para luego anhelarlo cada rato. Los otros ratos estoy en un sitio que no reconozco, que no me gusta. No sé dónde quiero ir, ni dónde debo ir, ni si quiera con quién. Es algo raro, como si estuviera perdida en un océano, que tengo frío... Y sé que tengo que abrir los ojos mucho (aunque piquen), para poder ver todos los peces... Pero no me dejan, o no puedo, o no sé si es lo que quiero...

martes, 23 de marzo de 2010

vale más...

Es peligroso volar muy alto. A veces la caída puede hacer mucho daño, puede dejarte hecha pedazos (de esos que luego cuesta mucho juntar, sobre todo porque cuando se rompe algo en trocitos tan pequeños, en ocasiones algunos pedazos se pierden para siempre). Pero ¿sabes qué? Es más peligroso vivir enganchados al suelo, sin despegarlos jamás.

Lo más arriesgado es no arriesgar, así que arriesga (pero sin volverte loca).

jueves, 18 de marzo de 2010

Verdades

Él es uno de mis superhéroes favoritos (siempre espero que me rescate)

martes, 16 de marzo de 2010

Curioso elemento

Y voy a comprarme una caja vacía, pero llena (de tiempo). Para abrirla cuando se nos acabe, por que he de admitirlo, ya he aprendido que todo se acaba. Pero esta vez no me van a pillar con las manos vacías. Lo tengo todo preparado, premeditado. (No vas a poder escaparte)

jueves, 11 de marzo de 2010

Recordar


Hoy va a ser un día más. Si te paras a pensar un poco, tendrás esa sensación de que hoy, como siempre, vuelve a pasar el tiempo. Unos nacen, otros se despiden, otros bautizarán este día como el día más feliz de sus vidas, otros esperarán olvidarlo lo antes posibles.

Cojo el tren como siempre. Son solo 5 minutos hasta llegar a la universidad, pero entre tú y yo, son los mejores 5 minutos del día. Me quito los auriculares, cojo el periódico y observo. Hoy todos estábamos parados en la misma página. Atentados del 11 de Marzo de 2004. Dejo de leer por un momento y observo. Veo vida, huelo sueños, escucho ilusiones… ¿dónde se las habrán llevado? Se me pone la piel de gallina al recordar las casi 200 victimas mortales, el ruido de las ambulancias, las noticias, las mentiras, la injusticia, la gente en la calle…

Son cosas que nunca entenderé, nunca podré llegar a comprender por qué alguien te puede quitar la vida. Es curioso, quizás sean los juegos del destino o quizás sea una señal –un poco escalofriante, por cierto- para que hagamos algo, para que no solo nos acordemos hoy, 11 de Marzo, de estas cosas tan poco justas, de esta masacre y de todas las otras.

Una vez más llego a la misma conclusión: queda mucho por (empezar) a hacer.


miércoles, 10 de marzo de 2010

pues eso

No sabes cómo duele. Supongo que es lo que tiene vivir en otro planeta. Aquí las cosas duelen, las que se hacen sin querer y las queriendo también. Los corazones se rompen, y a veces, se rompen tanto que es imposible que vuelvan a recomponerse. Pero a ti todo esto te suena a cuento chino, te das la vuelta y te pones a dormir. Quizás por ahí las cosas funcionan así. Pero te advierto que la gente, por aquí, también se cansa.

lunes, 8 de marzo de 2010

Blanco ( y no negro)

Hoy todo el mundo habla de la nieve. De lo blanco que está todo, del frío que hace y de lo raro que está el tiempo. Yo hablo de día de hoy. Hoy es un día para mí y para muchas. Porque somos la vida y porque queremos contar, igual que vosotros.

sábado, 6 de marzo de 2010

¿ te la vas a perder?

- ¿Sabes una cosa?
- A ver dime…
- Ha empezado la película
- ¿Qué película?
- La de tu vida…
- ¿Sabes qué? Desde que te conocí apreté al REC, para recordarte hasta cuando te odie

domingo, 28 de febrero de 2010

Corazón rojo

Era una chica del siglo XXI. Estudiaba, trabajaba los fines de semana, salía todos los jueves por la noche y hacía la compra por internet. Y como algunas chicas, de esta nueva –y peligrosa- generación, no creía en el amor. No fue algo que escogiera, fue algo que le enseñaron, algo que aprendió a base de hacerle pedacitos el músculo rojo.

Son las 7. Para tres veces el despertador y cierra los ojos. No se duerme, pero no quiere levantarse. Son las 8 y empiezan las prisas. Se pega una ducha rápida, se bebe un zumo -mientras prepara el bolso- y coge la bufanda que le cosió su abuela. Son las 8.30 y ya está en la estación. Entra en el autobús -¿por qué nadie dice buenos días?-. No le ha dado tiempo ni a devorar dos páginas de su libro que ya se tiene que bajar.

Entra a la panadería de siempre. Un cruasán poco hecho. Lo guarda en el bolso. Pasa por la niña de ojos azules que vende flores, le compra una, solo por ver su sonrisa. Va caminando hacía su destino y se encuentra, como siempre, con esa viejecita entrañable que lleva más de medio año esperando a alguien en la parada del tren. Le da la amapola y sigue caminando. Son las 9.30, le queda media hora para sentarse en su banco del parque.
Está en el momento más intrigante de la obra, parece que va a pasar algo. De repente para de leer.

- Eres tú.
- ¿Perdona, decías algo?
- Te parecerá una locura, pero me he enamorado de ti.
- Mira, muy gracioso, no estoy para tonterías…
- ¿Sabes? Yo mataría monstruos por ti…

Y entonces ella sonríe, el mundo se vuelve a parar y su corazón vuelve a estar más rojo que nunca.

martes, 23 de febrero de 2010

Esto no suena a olvidar

Hoy te he visto ¿después de cuánto?. No lo sé, hace un tiempo decidí que era mejor perder la cuenta (para siempre). Sigues teniendo esa cara de quiero hacerte sonreír y esos ojos de no me mires así, por favor. Por un momento he vuelto a recordar lo de vete lejos y me he dado cuenta que lo de no sueltes mi mano (que venía después) no lo llegaste a oír. Ruido, había mucho ruido en la calle, pero por un momento se me ha parado todo (hasta el corazón). Verás creo que eres mi arrepentimiento preferido.

lunes, 22 de febrero de 2010

Ella


No soy constante ni tampoco estable. Cambio de opinión muchas veces (y a veces en demasiado poco tiempo). Me construyo un reto lejos, complicado, de esos que entretienen, pero cuando lo consigo no lo saboreo, invento otro.

Pero entonces Ella. Apareció, así, por casualidad (como las mejores cosas) y me ayudo a convertirme en lo que soy. Ha estado a mi lado durante más de 15 años y de una manera incondicional, que en estos tiempos que vivimos no es nada fácil. Ella es la única cosa de mi vida que tengo clara. Y aunque no creo en los "para siempre" esto es la excepción que confirma mi regla.

La admiro, con ella siempre me faltan palabras, es demasiado grande, demasiado importante, es mi excepción, es mi suerte.

lunes, 15 de febrero de 2010

En todas partes


Tengo muchos rituales. Uno de ellos es ir a buscar a mi hermano al cole. No lo hago muy habitualmente, mejor dicho lo hago muy pocas veces. Con el tiempo, una aprende que lo poco gusta y lo mucho cansa (mucho). Ya estoy aprendiendo a dosificar.

Siempre que voy llego 5 minutos antes, espero a que abran la puerta y empiezo a observar (y a recordar). Me apoyo en la barandilla de siempre, ahora, incluso para mi, es menos alta que entonces. Miro el patio donde crecí, donde mis mayores preocupaciones eran tales como aprobar un examen de mates o que me mirara mi amor platónico. Veo a los “grandes” creyéndose adultos, creyendo que ahora todo está a su alcance. Entonces sonrío.

Lo que más me gusta es ver el amor. Es curioso pero para todos esos tipos duros que dicen (decíamos) que el amor no existe y que es una circunstancia, es la mejor prueba que el amor está en todos los lados. Me enamora ver a los niños corriendo a abrazar a sus abuelos, por un momento todos los años que hay por medio parecen no existir. Me encanta ver los besos, esos besos rápidos, de te he echado de menos. Me gusta ver a los hermanos mayores, que siendo pequeños, cuidan a sus hermanos como si les tuvieran que proteger de los peores monstruos del planeta. Me gusta ver a los padres mirando de lejos con la sonrisa, esperando a sus vidas.

Creo que mañana volveré, necesito una dosis (del mundo no es tan malo).

domingo, 14 de febrero de 2010

Todos los dias son 14 (contigo)

Todo el mundo dice que es normal estar enamorado .Yo sin embargo creo que estoy medio loca. Llevo todo el día pensando en ti, sin parar, 24 horas íntegramente dedicadas a ti. Siéntete importante porque lo eres, yo nunca le dedico tanto tiempo a las cosas .Me inspiras, te he escrito mil cosas y te he dedicado más de unas cuantas sonrisas. Te he regalado, por lo menos, 300 latidos y un corazón (entero). Cómo te puede echar tanto de menos, cómo puedo necesitarte tanto, cómo quiero volar contigo, mucho (hay baterías de litio que duran más de 20 años).

Lo que quiero decirte es que me voy a donde haga falta si sé que vas a quedarte a mi lado. No quiero que se te olvide nunca que soy capaz de todo por ti, aunque diga lo contrario. He creado un mundo para ti y para mi (que nadie puede llevárselo). Quiero que no se te olvide nunca lo completamente tonta que me vuelves cuando veo que tus ojos me miran, cuando empiezas por el cuello… Esos latidos incontrolables a mil por hora por solo un beso tuyo. Los nervios por verte y las ganas que tengo de hacerlo. El frío que siempre noto cuando no estás conmigo y el calor que me das cuando estoy a tu lado.

Te invito a volverte loco y perder la cabeza .Te invito a extraviarte en el infinito y a olvidar que existen otras cosas. Te invito a un juego de dos... te invito a ser nosotros... te invito al siempre y al mañana. Al Nunca y al Jamás.

viernes, 12 de febrero de 2010

Te has olvidado


Hoy me he sentado a hablar con Justicia. Pedí hora con ella hace ya algunos meses, pero su agenda está muy ocupada (vete a saber con qué Injusticias). Muy puntual me atendió en su despacho del Paseo La Paz. Era un sitio grande, con mucha luz y con un gran tresillo de color negro (que por cierto, así es como lo veía yo todo). Me senté y mientras ella buscaba algo en algún archivador me dediqué a analizar el sitio. Me llamo la atención la gran cantidad de pósters que decoraban las paredes, del Che Guevara, de Mandela, de Calcuta, incluso me pareció ver un tímido Obama al fondo de la habitación.

Sacó de un cajón una carpeta llena de polvo y la tiró encima de la mesa del despacho. Me quedé blanca cuando vi mi nombre escrito en aquél archivador lleno de papeles.
-Has tardado en venir
-Pedí cita hace un mes…
-Ha tardado 20 años señorita
-Es que me he cansado de esperarte, así que he venido a buscarte
-Bien, es el primer paso. ¿Por dónde empezamos?

martes, 9 de febrero de 2010

Secretos

Te voy a decir un secreto

Soy muy típica
Me gustan los días de lluvia
Ver amanecer en un capo de un coche (rojo)
Y pensar que el mundo será un poco menos malo
Mañana.

Me río cuando no sé muy bien qué hacer
Lloro, solo, cuando nadie me ve
Suelo preocuparme por las cosas que pasaron
Ayer.

Me gusta mucho perder el TIEMPO aunque sé que es escaso,
Aunque sé que el tiempo nunca es perdido
Contigo.

Me gusta tu aire
Con el mío
Complicidad
En un instante
Eterno

No se lo digas a nadie, es lo que tienen los secretos.

viernes, 5 de febrero de 2010

Mi Yo sin Ti

¿Y qué sería de mí sin ti?

No puedes plantearme esta clase de preguntas en una estación, con la gente yendo y viniendo, cuando lo que yo quiero es estar parada (contigo).

Pensándolo ahora, aunque te engañaría si te dijera que es la primera vez que lo pienso, tú y yo siempre en trenes, volviendo, yendo, esperándote, buscándome, encontrándonos.
Pero el sitio no importa, eso está de más.

Y entonces, por un rato, quiero que el viaje no termine nunca, que se para el (mi) mundo, que nunca llegue, que no haya un final.

¿Qué sería de mí sin ti?

Hace un tiempo que he pensado, que es mejor no imaginármelo. No quiero andar en espiral, sin encontrarte. Creo que los días sin ti serían precipicios.
Mi sonrisa se iría de vacaciones, o quizás peor, a comprar tabaco (para no volver).

Las noches serían muy oscuras, tanto que me darían miedo. Mis dedos no sabrían vivir sin tu roce y vivirían sumergidos en el Polo Norte.
Y hoy he vuelto a notar, que soy adicta a tus besos, a tu cariño, a tu forma de regalarme pasión.

Creo que es mi mejor respuesta, pero de todos modos, mejor no lo comprobamos ¿vale?, nos bajamos en Fondo.

jueves, 28 de enero de 2010

La vida pasa muy deprisa


Lucía llora cuando ve el mundo por primera vez. Llora cuando tiene hambre, cuando quiere que le hagan caso. Lucía llora en su primer día de colegio. Lucía llora por que no le gusta la verdura. Lucía llora por que quiere jugar. Lucía tiene miedo de los monstruos. Lucía llora por que no quiere irse a dormir. Lucía rompe a llorar cuando ve la nota del examen. Lucía llora cuando sus amigas se cambian de ciudad. Lucía llora cuando su madre no le quiere comprar el vestido para el baile y se tiene que poner uno viejo. Lucía llora por que el chico que le gusta tiene novia. Lucía llora por que piensa que el mundo es injusto. Lucía llora por que cree que sus padres no la entienden. Lucía quiere crecer. Lucía llora por que le han dejado el corazón hecho pedazos muy pequeños. Lucía llora desconsoladamente por que no podrá ver nunca más a su abuela. Lucía llora por que la universidad está lejos de casa. Lucía echa de menos a su familia. Lucía llora por que se ha enamorado y ahora tiene que olvidarse de él. Lucía llora por que un ser querido está enfermo. Lucía llora por que no tiene tiempo de vivir. Lucía llora el día de su boda. Lucía llora cuando no le salen las cuentas. Lucía llora por que su hijo ha venido al mundo. Lucía llora por que la vida pasa muy deprisa. Lucía llora por que no quiere ser mayor.

martes, 19 de enero de 2010

No soy de fechas
No soy de recordar el día de…
No soy de rememorar el día que…
Soy de excepciones,
Pero contigo…

Tú confirmas muchas cosas
Y me desordenas muchas otras
Hace ya unos días que mi primera sílaba
Eres tú

Mi plural
Mi presente
Mis canciones
Mi tiempo
Mi reloj
Mi Yo más tonto
Mi Yo más sensible
Mi Yo más rojo
Mi Yo más niña
Mi Yo más maduro
Mi Yo más humano
Mi Yo Contigo

Y lo mejor de todo,
Es que si quieres,
Puedes quedarte.

lunes, 18 de enero de 2010

¿Dónde acaba lo moral y lo ético?

Hay momentos en la vida en que una sola decisión, un instante, puede cambiar irremediablemente el curso de las cosas. Y nunca podrás volver atrás.
Reportaje aparecido en El País, 18 de enero de 2010
A los bomberos voluntarios de Castilla y León que rescataron el jueves al niño Regi les ocurrió este sábado una de las peores cosas que le puede suceder a un bombero en una catástrofe. Igual que el día en que rescataron al chiquillo de cuatro años, llevaban más de dos horas de trabajo en un hotel derrumbado de la zona centro. Habían logrado despejar el camino para salvar a una adolescente que llevaba seis días atrapada.
-"Tranquila princesa, tranquila, ahora mismo te sacamos de aquí".

Daba igual que ella no entendiera el español. Apreciaba el calor de sus palabras igualmente. En la calle se iban apelotonando la gente con la esperanza de verla salir. Varias decenas de haitianos con el alma en vilo. Pero de pronto se oyeron ráfagas de disparos en la calle de al lado. El jefe de la expedición, Francisco Rivas, de 50 años, notablemente abatido, relataba el suceso: "Apenas nos faltaba media hora para sacarla de allí. Era una cría de 14 o 15 años. Yo estaba dentro del edificio, no oí los tiros. Pero los escoltas de la ONU que llevábamos sí que los oyeron. Eran canadienses, pakistaníes y jordanos. En total, 16 hombres con tres vehículos. Cortaron la calle y yo pensé que todo estaba tranquilo pero los tiros debieron seguir y ellos nos dijeron que teníamos que irnos ya: '¿Qué preferís, que muera ella o morir vosotros?'. Llegado este momento del relato Rivas se excusa: "Me vas a perdonar, pero me resulta muy difícil seguir hablando".
-Apagad los cigarros y no miréis a nadie-, pidieron los escoltas a los bomberos y a las dos periodistas españolas que les acompañaban.
Otro bombero continúa el relato del jefe de la expedición. "Dentro no éramos conscientes del follón que había fuera", añadió Óscar Vega, quien rescató al niño Regis el miércoles. Había otro muerto con ella. Y sacando el muerto lograríamos sacar a la chica. Un médico nos dijo que abriéramos más espacio para meterle una vía en la carótida y mantenerla consciente. Cuando dijeron que no contábamos con mucho tiempo, decidimos sacar todo el escombro posible sin miramientos para extraerla de allí. Pero los escoltas insistieron en que seguían los tiros afuera. Y entonces no nos dio tiempo ni a sacar algunas de nuestras herramientas. La chica se me quedó mirando. ¿Pero qué le dices? No le puedes decir nada, porque no le vas a decir "ahí te dejo".
Mi compañero Raúl Rodríguez y yo, que fuimos los últimos en salir del edificio, dijimos que estaba muerta. Era la única forma de evitar altercados, porque la gente no habría aceptado que nos fuéramos. Aún así, se resistían a dejarnos marchar.
El jefe de seguridad, que era canadiense, estuvo muy expeditivo y eficaz al apartar a la gente para que pudiera salir nuestro camión de entre la multitud. Si no, no sé qué podría haber pasado.

viernes, 15 de enero de 2010

Curioso elemento el tiempo


Hay pocos días que no sean ‘un día más’. En realidad, pasamos la mayoría del tiempo –de nuestro tiempo- pensando cuánto queda para que llegué tal día, imaginando cómo será la próxima vez que quedemos con tal persona o cuánto quedan para las próximas vacaciones.

Sí, somos así, por mucho que presumamos de Carpe diem y de "solo se vive una vez". Pero aunque mañana será otro día, hoy ha sido el día de muchas cosas.

Tal día como hoy, han abierto los ojos -por primera vez- muchas nuevas vidas y muchas los han cerrado, para siempre. Hoy muchas personas se han descubierto y otras han decidido empezar a olvidarse. Y entre tantas cosas hay gente que ha vivido hoy esperando que llegase mañana.

¿Has pensado alguna vez dónde va todo eso que no dices, todos esos “te quiero”, todos esos “te echo de menos” todos esos “gracias”, todos los “lo siento”, todo eso que piensas y no dices?¿Sabes? Existe una especie de hueco dentro de nosotros donde se acumulan todas esas cosas que sentimos pero que no decimos, que no decimos porqué esperamos a que llegue el día esperado para hacerlo, el día que creemos que es el momento que buscábamos, el día que sabemos que es SEGURO.

Verás te voy a decir una cosa. Es un poco fea y cruda, pero es la realidad.. No existe ningún hueco, es más, todo lo que no dices se pierde, se pierde dentro de ti y se pierde para siempre.

Puedes estar esperando mil años a que llegue mañana, a que llegue el momento, el cual el 99% de veces no llega o llega y no te das cuenta y pierdas la oportunidad de tu vida. ¿Y todo por qué? Por disimular las emociones, por miedo.

Estate atento que la vida son 3 días y 2 oportunidades ( y seguramente ya hayas gastado alguna).

miércoles, 13 de enero de 2010

Gris(muy oscuro)


Soy de ése tipo de personas que cree que todo se construye, dejo muy poco al destino. La buena suerte se construye –la suerte es azar-, la gran parte de la felicidad también hay que edificarla uno mismo, a veces, incluso he llegado a creer que el amor también se puede construir.

Hoy ha sido uno de eso días en que todo lo he visto de un gris (muy oscuro). El destino, ¿ a qué juega? . Me he levantado con la noticia de Haití. Un terremoto en el país más pobre del mundo. Automáticamente la pregunta ha sido ¿por qué?

Nunca he entendido estas cosas. Suena tópico, pero es cierto. Siempre suceden las cosas a quién menos se lo merece. No creo que esto pueda considerarse “merecido” para alguien, pero creo que estas personas, que estas vidas, no pueden pasar por esto, también.

Es increíble ver el pavor con el que la gente busca a sus seres queridos, esperando que alguno esté vivo. Es escalofriante ver cómo han quedado, mejor dicho, como han desaparecido las barriadas más pobres. Ver montones enteros de personas que han perdido su vida, intentando escapar de algo inesperado. Entonces pienso, ¿y ahora qué?

La naturaleza es así, supongo que para su juicio no hay justo o injusto, no puedo juzgarla. Pero hay cosas que sí son condenables. No estoy al corriente del tema, pero por lo poco que sé, y desde mi humilde opinión, un terremoto no viene tan de improvisto, no se puede evitar, evidentemente, pero sí preveer, en cierta medida su futura existencia. Hay expertos. Mi pregunta es ¿qué hubiera pasado si fuera en Estados Unidos? ¿Éste es el precio a pagar por ser el país más pobre, por no tener recursos?.

Dejando este tema, reemprendo otro. La mayoría de las informaciones que nos han llegado de los medios es: “No hay víctimas españolas”, “Los trabajadores de la ONU están heridos”. Es preocupante, pero no es lo más preocupante, no es lo más urgente. Son personas, igual que las más de cien mil que han muerto.

Perdonarme por a querer cambiar el mundo , pero, supongo, que la esperanza es lo último que se pierde.

lunes, 11 de enero de 2010

Quizás mañana

Hoy me he dormido. Nada extraño, lo hago cada día. Pongo el despertador 5 minutos antes de las 8. Suena, lo paro y lo enciendo. Me debato, nos debatimos, lo apago, me levanto y desayuno. Estaba desayunado y se me ha parado El Mundo. El calendario se acababa hoy, era el último día del calendario y yo –que no sé ni en qué día vivo- no me había dado cuenta.

No me he asustado, lo he asimilado mejor de lo que jamás hubiera podido –o querido- imaginar. He desayunado mejor que nunca, me he puesto mi vestido preferido, ese que siempre guardo para las ocasiones importantes -¡que coño, hoy era la última ocasión!- y he salido a la calle. He saludado al vecino guapo y tímido de mi escalera, he escuchado mi canción preferida unas mil veces, le he dicho a mi madre que es lo más grande del mundo, he mirado a mi padre, con todo el amor que sólo el me sabe dar –aunque sea a su manera- y le he dicho a mi hermano que sólo se mira para adelante. He ido a ver al 90% de mí, y la he mirado –sin decirle nada- y ha entendido –como siempre- que sin ella no habría habido nunca un yo. Y por último he buscado a mi inspiración. A mí Grande. Por primera vez le he dicho –sin paredes, ni intentos de dureza- que es mi pack perfecto, mi felicidad.

Después han llegado las doce. Y Presente me ha pedido que me olvide para siempre de quizás Mañana.

miércoles, 6 de enero de 2010

1 día de los 365


La gente tiene la manía de volver a empezar sus vidas cada día 1 de Enero. Hacen y deshacen, dicen y se callan, buscan suerte por todos los lados, hacen una fiesta –como si se fuera ha acabar el mundo- y se van a dormir pensando que mañana es otro día, el día que el marcador se pone a cero, el día que vuelve a empezar la cuenta atrás, el día de preparados listos ya…

Es un día más. En realidad, “volvemos a empezar” muchas veces. Cada vez que perdemos a alguien, intentamos hacer un borrón y cuenta nueva, intentamos aprender a sobrevivir, a recordar de otra manera. Cada vez que conocemos a alguien, es como abrir una puerta a cosas y maneras nuevas, como una ventana que desconocíamos. Cuando es invierno por que es invierno y cuando es verano por que es verano. Cuando te hacen daño, cuando te dejan el corazón hecho trocitos muy pequeños, entonces sí que cuesta volver a empezar, pero lo haces, por que la vida está que rebosa de ventanas. Pero cuando te enamoras no cuesta nada volver a emprender un camino, en realidad te gustaría estar cada día empezando, cada día teniendo la sensación, esa sensación de que todo esta por estrenar.

En realidad, si te paras a pensar un poco te das cuenta de que todas las cosas en nuestra vida tienen un sentido, una razón. Todos los finales son también comienzos. Lo que pasa, es que como siempre, no lo sabemos en su momento justo, ni tampoco en el minuto de después…

miércoles, 30 de diciembre de 2009

La "especialidad"


Siempre quiso ser diferente. Intentaba leer libros que nadie leía, escuchar música que nadie conocía, odiaba la comida que a la gente le encantaba, no quería ir a los sitios donde iba la gente de su edad. Quería evitar ser tan cuadriculada como el resto del mundo. Fue un intento frustrado, como la mayoría de las veces sucede. Cuando salió de su círculo descubrió que había mucha gente con sus inquietudes, que no era tan especial, se dio cuenta de que en muchos ipods suenan ‘sus canciones’, que hay mucha gente que conoce –y adora- a sus escritores predilectos y descubrió que en un mismo día puede encontrarse hasta seis personas con su camiseta preferida puesta. Que todo el mundo sueña con ir, para volver. Las cosas son así, por mucho que uno ponga todas sus ganas y sus fuerzas en el intento.

Pero con él llego La Incoherencia. Ni flores, ni poemas, ni velas, ni ver las estrellas por la noche. Él llega y te empuja hacer cosas que jamás se te habrían pasado por la cabeza, te quita de un plumazo tus principios, tus ideales, tus… ‘yo nunca’. Y entonces ella se dio cuenta de que las cosas no son blancas ni negras, son grises. Que eso debía de ser amor. Que cada uno tiene que hacer su camino –con la gente que se encuentra mientras tanto-, que la felicidad es el trayecto –y hay que disfrutarla-, que cada uno tiene su paraíso y que la vida es un viaje, tu viaje.

martes, 22 de diciembre de 2009

Realidad privada


Siempre he sido una persona muy independiente y, sobre todo, de esas que quieren hacer –incluso- lo imposible. He ido a pocos sitios, pero tengo la idea esa de ir, venir, quedarme, volver. Durante tiempo he presumido de ser autónoma, de no tener ningún nudo, de esos que las personas se empeñan en hacerte y que te atan a algún sitio -o a unos cuantos-. Pues sí, de estas cosas y otras presumía, vaya cosas tengo yo a veces.

Pues no es oro todo lo que reluce. Y no soy tan atípica como pensaba ni tampoco como me gustaría. Me revelé en el autobús de camino a casa (estos trayectos me marcan demasiado). Todas las canciones me recuerdan a alguien, para bien o para mal. (Primera señal de nudo). Ayer, también me percaté que tengo algunas lagunas en eso de irme, muchos peros. Fue entonces cuando observé el gran nudo que me acompaña. Supongo que no lo había visto antes por que es muy disimulado y pasa fácilmente desapercibido. Está formado de nuditos muy muy pequeños, pero estrechamente ligados, de manera que no puede existir uno sin el otro, sino se rompería el hilo, me rompería. (Gran señal del segundo nudo). Me he dado cuenta de que eso de querer ‘hasta que duela’ puede traer muchas repercusiones y consecuencias varias, por que a veces duele. Me he dado cuenta de que me ilusiono fácilmente –de repente tú…-. También he descubierto que tengo una mitad, bueno un 90% de mí, alguien esencial, menos mal que la encontré, a ella, a la niña guapa.

Curioso, me sorprendí mucho. No sé que será esa fuerza, pero hace que no quiera vivir sin muchas cosas, que no quiera que nadie se vaya –ni siquiera un segundo-. Me he percatado que en la vida no solo vale con ser valiente, que hay cosas que aunque son muy tuyas, como los sentimientos, nunca podrás ser dueña.

Necesito nudos por sus contradicciones. Para ver la luz cuando todo parece negro. Por lo que son y por lo que serán. Por lo que representan. Por que son diferentes. Por que son míos. Por que soy yo.


Ayer me descubrí ,a veces sucede, aunque fue un poco raro. En el fondo es un alivio que fuera ayer y que fuera yo. Pero sigo sin tener remedio,"Veo cosas y digo,'¿Por qué?'. Pero yo sueño cosas que nunca fueron y digo, '¿Por qué no?'"


martes, 15 de diciembre de 2009

despedidas I

Se fue sin más. No le dejo un pos-it pegado en la nevera, ni una carta de despedida, ni siquiera se molestó en dar un portazo. Tampoco se llevó su camiseta preferida, esa que ella siempre utilizaba después de sus noches -y mañanas- de pasión.

No lloró. Se tumbó en la cama y recordó su última noche. Recordó que la abrazo de una forma a la que no la tenía acostumbrada, lo hacía con todas sus fuerzas, igual que una niña pequeña abraza a su peluche antes de conciliar el sueño, de esa forma que se abraza la gente en los aeropuertos. Lástima que lo hiciera tan tarde, seguro que le hubiera gustado que lo hubiera aprendido antes. Fue increíble sentir por un momento que se fundían en uno, que no quería dejarla ir nunca. Pensándolo ahora, en frío, es curioso, la vez que sintió que más la quiso fue cuando hacía algo parecido a una despedida.

Estás cosas a mí también me pasan, en el momento que mis mariposas nacen las de la otra persona empiezan a escaparse. Así de oportuna soy.

No sé despedirme. Nunca nadie perdió su tiempo en enseñarme y ahora, que tengo cierta madurez, cada vez que llega el momento huyo. Cuando toca decir la frase, o dar el beso, el abrazo o cuando empiezan a saltar las lagrimitas me voy, no quiero que nadie se percate de mi falta de conocimiento.

Así que te hago saber que así es mejor, sin esas despedidas de las que no te puedes deshacer en toda tu vida y sin esos besos que revives una y otra vez.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Despreciable guerra


Tenía muchas expectativas contigo, tantas que daba incluso miedo. No las he perdido aún del todo –llámame ilusa–, pero estoy decepcionada.

Nobel de paz. Pensaba que se lo concedían a la gente que había hecho algo por la paz, no a la gente que tiene en mente hacerlo, o al menos eso dice –facta non verba–. De todas maneras, creo que es un buen estímulo para crear la paz, solo hay que saber utilizarlo, o mejor dicho, demostrarlo.

La guerra es un territorio donde la gente muere porque sí, donde no sabes si mañana habrá acabo, al menos para ti, y podrás volver a casa, a la paz. Es un sitio donde hay dolor, tristeza. “La guerra es un lugar donde jóvenes que no se conocen y no se odian se matan entre si por la decisión de viejos que se conocen y se odia”, Erich Hartmann.
“Ciertamente en una guerra todos somos víctimas. Los muertos y también los vivos, traumatizados por unos hechos, por unos recuerdos que marcarán indefectiblemente nuestras vidas. Pero quienes padecen la mayor crueldad, más allá de los que quedaron en el camino, anónimos bajo la tierra, son los más inocentes”, Javier Nart
“Una auténtica historia de guerra nunca es moral. No instruye, ni alienta la virtud, ni sugiere modelos de comportamiento, ni impide que los hombres hagan las cosas que siempre hicieron. Si una historia de guerra parece moral, no la creáis.” Tim O’Brian

Así que desde mi más sincera humildad y mi poco saber –y considerándolo una persona muy inteligente– le invitó a pensar, a replantearse eso de : “el uso de la fuerza no sólo es necesario sino que está moralmente justificado” o lo de “la guerra no debe glorificarse y su coste es “elevado”, pero “los instrumentos de la guerra tienen un papel que jugar para mantener la paz”.

Tal vez, lo necesario sería que todos –incluyo a gente de a pie, políticos, reyes, ricos, asépticos y religiosos, a todos– en algún momento de nuestra vida, viviera una guerra, aunque solo fuera durante diez minutos. Quizás, sería esta la única receta para que todos aprendiéramos a despreciarla.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Espero curarme de ti

Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.
¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se pueden reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.
Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú saber cómo te digo que te quiero cuando digo: "qué calor hace", "dame agua", "¿sabes manejar?,"se hizo de noche"... Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho "ya es tarde", y tú sabías que decía "te quiero".)
Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que tú quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.
Espero curarme de ti, Jaime Sabines

jueves, 3 de diciembre de 2009

Miedo

¿Qué si tengo miedo? Estoy muerta de miedo. Me da pánico no volver a verte pasado mañana. Me da escalofríos pensar que mañana me despertaré –de un sueño-. Me da desasosiego imaginarme sin el posesivo tú. Me estremezco de pensar que no habrá una y después de mi nombre. Me da temor imaginar que las cosas se acaban –aunque yo siempre presumo de saberlo-. Me da recelo cada vez que pienso que las buenas épocas pasan muy rápido, tan rápido que a veces ni te das cuenta. Me da pavor que el tiempo no se pueda parar. Me produce desconfianza que seamos tantos –y tan pocos-. Me da aprensión no oír tu risa. Me da miedo olvidarme de tu olor.

Todos tenemos miedo. Las personas somos así. Da un poco de miedo, pero es bonito. Tener tanto que perder es bonito. Es vivir

lunes, 23 de noviembre de 2009

El tuyo




Siempre he querido hacer un gran viaje. El viaje. Supongo que ya os imaginaréis de lo que hablo… del viaje de mi vida. No sé bien si quiero encontrarte, si quiero buscarte o prefiero perderte. No sé bien qué quiero descubrir, o mejor dicho, descubrir de mí. Supongo que quiero emprender el camino y para eso necesito la salida, la meta, el principio. Pero no tengo billetes, ni destino, ni acompañante –y tampoco sé si lo quiero-.

Llevo mucho tiempo pensando en cómo será, dónde iré y cuando llegará. Ya deben saber eso de que lo mejor del viaje es el antes y el después. Pues yo de momento estoy ocupada con el antes. Mi madre lleva tiempo observándome. A veces me mira como si estuviera loca, otras me mira apenada, como si se compareciera, me mira como si nunca fuéramos a separarnos más lejos de una hora. Sinceramente, no sé que me asusta más. Ella siempre dice que las cosas hay que trabajarlas, que no sirve eso de quedarse sentado esperando a que piquen a la puerta. Dice que nunca pica nadie. Aunque es muy joven es muy de refranes. Ayer me soltó: “Las cosas suceden cuando uno menos se lo espera”. ¿Y sabéis qué? Me he quedado con esto. Una vez más le voy hacer caso.

Así que hoy he ido a comprarme una maleta. Bastante grande, por qué nunca se sabe que puedes encontrarte. He metido ya algunas cosas. Un libro en blanco, para traerlo lleno. La cámara ya la meteré. También he puesto fotos, mi libro preferido y las cartas que me escribió mi mejor amiga cuando vivíamos en un mundo de princesas. La he guardado en el armario de mi hermano, mientras me prometía no pensar en todo esto hasta que tenga un billete (o quizás dos) en la mano.

martes, 3 de noviembre de 2009

Una cámara


Tenía entonces 13 años y ya me asombró. Me llené la agenda de fotos y lazos negros. Yo, con 13 años ya sabía que era una injusticia. Yo que era una niña lo sabía. Hoy lo he vuelto a revivir. En la facultad nos han pasado un documental de Couso de 25 minutos. Por primera vez todos estábamos callados, todos estábamos allí, con la carne de gallina y con el mismo odio por dentro.
Un 29 de Octubre del 2003 moría José Couso. Para muchos este hecho ya ha quedado en el olvido. Por suerte, todavía hay gente que lucha –y seguirá luchando- para que cosas tan injustas como estás no vuelvan a suceder y que se consiga hacer justicia. José Couso buscaba la verdad, la triste verdad –o lo que más se parece a ella en una guerra-. Ya existían muchas mentiras –demasiadas- y también mucha gente que tenía otra lucha, la de esconderlas .Fue un crimen, un crimen de guerra.

Han justificado que desde el hotel de periodistas –Palestina- dispararon -¿los periodistas?-, que a Couso lo dispararon por qué vieron a un periodista con unos prismáticos, que en la habitación de Couso había francotiradores…No había confusión, no podía existir confusión, los militares –los norteamericanos que Aznar tanto ha defendido- sabían que el hotel, que ese hotel era el de la prensa. Probablemente el error más grave que cometió Couso fue grabar, grabar algo que otros querían esconder, capturar las hostilidades –injustificadas, como todo en una guerra- que otros hacían. José Couso si que llevaba un arma, su cámara.

Quizás hoy ya es demasiado tarde pero conviene recordar. Conviene mirar atrás y recordar el papel de nuestro representante, de cómo Aznar defendió a Bush en todo momento en una guerra que solo quería él, de las armas que no habían, de los perdones que no llegaron…pero sobre todo recordar a Couso. Aquel hombre que antes de morir dijo ha sido el tanque, de aquél cámara que busco la verdad hasta el final, del hombre valiente que nos quería hacer llegar la verdad.


miércoles, 28 de octubre de 2009

Rojo

Pensaba que el día que le rompieran el corazón iba a llover, que caería una tormenta de esas que convierten el día en la noche. Se imaginaba un día sin color, todo estaría teñido de un gris que intenta ser negro. Un día sin niños jugando por la calle, ni parejas de enamorados en el parque. Imaginaba que sería en invierno. Que haría tanto frío que la gente iría con largas bufandas intentando esquivar, así, el frío. Su nariz estaría roja, como siempre que hiela y sus manos moradas. Pero no fue así.
Era el segundo día de primavera. El sol molestaba incluso para quien lo buscaba. Estaba radiante. Los niños correteaban por la calle con el primer polo del verano. Felices. Las parejas de enamorados, tirados en la hierba de los parques, daban rienda suelta a su amor. Los colores empezaban a aparecer en la ciudad. Todo el escenario estaba preparado para una gran historia, pero la escena no fue así. La historia, esta vez, no tenía final feliz.
A Paula le hicieron pedacitos el corazón, su amor le dejó ese día -propicio para ser un gran día-. Le dejó en ese día de primavera y fue para no volver jamás. Paula se quedó sentada en la estación recogiendo uno a uno los trocitos de su músculo rojo, más rojo que nunca.

sábado, 24 de octubre de 2009

All you need is love



El otro día pensaba que quiero tener una historia. Una de amor (puestos a elegir). Me gustaría ser una de esas personas que tienen la suerte, si se puede llamar así, de encontrar a la otra mitad, a la media naranja, al medio limón, al 50%, al del otro lado de la cama, la compañía en los viajes, el otro, el mío. Y dejar , así, de vivir incompletas.
Pensaba en algo parecido a un Romeo, que me hiciera bajar del balcón y por qué no, que estuviera muy prohibido (todo en general). En un Jake, aunque me tuviera que hundir con él en las más hundas profundidades. Pensé, incluso, en ser la Dulcinea de algún loco bohemio. La Eva de algún Adan aunque sin manzana y sin serpiente. La Dama de algún Vagabundo. La musa de algún Dalí. La inspiración de algún Neruda. La canción de algún John Lenon.
Parece imposible, en estos tiempos revueltos, dar con una historia así. Pero ¿sabes? Aún no está todo inventado, así que jugaremos a ser humanos, a escribir cuentos e historias. Hasta llegar a la buena, a la que recordaremos, la que contaremos.

martes, 20 de octubre de 2009

mil y 1


Lo odiaba. Odiaba el ruido del despertador a las seis de la mañana, el frío al salir de la ducha, llegar a la parada del tren y darse cuenta de que se había olvidado la mitad de las cosas en su escritorio. No le gustaba nada la rutina. Cada día soñaba con cambiar su vida, pero siempre se despertaba, se despertaba tarde. Era lunes y eso lo hacía aún todo más difícil, más tristes. Alcanzó el abrigo del perchero y se dirigió, con las prisas y la tristeza de siempre, a la parada del tren.
Y entonces pasó. Todo se paró. La música del momento dejó de oírse, los trenes de pasar, la gente de andar, de pensar, de existir, la lluvia de caer. Solo podía verlo a él. Llevaba unos tejanos desgastados, rotos. Llevaba un abrigo gris y el pelo empapado por la lluvia. Llevaba en la mano el libro de Las mil y una noches (mojado). La cara de no haber pegado ojo en muchos días. Pasaría desapercibido a cualquier persona, a cualquiera que no fuera ella, Clara. No lo había visto en su vida, pero por alguna extraña razón parecía conocerlo desde hace tiempo. Adivinó todos sus movimientos. Quizás le habría visto alguna vez antes, seguramente en algún sueño. Sus miradas se cruzaron y entonces ocurrió. El tiempo volvió al movimiento. Los trenes volvieron a pasar, la lluvia volvió a caer y él, como sucede a veces con los mejores sueños, desapareció. Clara aturdida por lo que había vivido (o por lo que había creído vivir) se subió al tren. Como siempre apurando hasta que dan el avisó de cerrar las puertas. Ultimo vagón, como cada día. Se sentó al lado de un matrimonio muy mayor que dormían uno al lado del otro, dándose la mano como dos adolescentes. Los miró con anhelo. Entonces se acordó que había olvidado de coger el periódico. Metió la mano en el enorme bolso para coger un caramelo de esos que quitan la tos (y muchas cosas más). Y de repente estaba allí. Las mil y unas noches. Sonrió, no penso.

lunes, 19 de octubre de 2009

METRO

Hoy me he dado cuenta por qué me gusta tanto ir en metro. Es el momento del día que todos lo utilizamos para hacer esas cosas que queremos hacer pero no tenemos tiempo ( o no les buscamos tiempo). Escuchamos música, pensamos y, sobre todo, leemos. Periódicos, libros, apuntes…Debe de ser, que por un momento me parece que el mundo no está tan mal.

jueves, 15 de octubre de 2009

EL PASO



¿Lo hago o no lo hago?. ¿Cierro la puerta o la dejo abierta?. ¿Cruzo o no cruzo?¿ Te espero o espero a que me esperes?. ¿Lo digo o no lo digo? .¿Le escribo o mejor no? ¿lo envío?. ¿Le llamo o será peor? .¿Me debato -nos debatimos- constantemente ante estas preguntas tontas pero a la vez decisivas en nuestra cabeza, corazón y consciencia. Tenemos la capacidad –exclusivamente humana- de complicarlo todo, de hacer montañas con un grano de arena, de hacer un ovillo con un hilo, de llenar un vaso con una gota –y encima verlo medio vacío-. Después de darle vueltas al asunto, normalmente en la cama –con mi almohada-, acabo recordando algo, me parece que lo dijo un tal Maquiavelo que decía algo así como que "vale más hacer y arrepentirse, que no hacer y arrepentirse"...

domingo, 13 de septiembre de 2009

Por ti



Me acerco a ti. Tímida, callada, temblando. Intento disimular. Sólo lo intento. Mi cabeza no para de repetirme todo lo que he memorizado, todo para ti. Tantas cosas, tantas cosas que se pelean por salir y que quieren impresionarte. Y tú sigues como te he soñado estás noches frías, de verano. Tienes ese aire de saberlo todo y más, que me hace querer incluso lo que no existe. Mi mano se roza con la tuya. Noto el sudor frío correr por mi cuerpo, cada gota. Mi corazón se acaba de revolucionar, aún más. Tengo miedo. Estás muy cerca y no quiero que escuches sus latidos, delatadores. Me miras. Había olvidado como lo hacías. Tus ojos brillan. Por un momento dudo. Deben ser los míos que se reflejan en los tuyos. Tengo miedo, otra vez. Hay tantas cosas ya estrenadas que no tendría que sentir este pánico. Intento saber que piensas, intento parar el tiempo. No quiero que se acabe este momento. Siento, después de mucho tiempo, vuelvo a sentir. Me miras como si estuviera loca. Y lo peor de todo es que lo estoy. Por ti. Menos mal que tú entiendes como soy. Quiero tus días de sol. Tus desayunos, después de toda la noche lloviendo. Quiero tu cara, la de después de conseguir tus sueños. Yo te doy los míos. Búscame. Estoy aquí, pensando. Pensando en como te estoy queriendo, sin querer. ¿Sabes una cosa?, creo que tienes más miedo que yo.