
Tengo muchos rituales. Uno de ellos es ir a buscar a mi hermano al cole. No lo hago muy habitualmente, mejor dicho lo hago muy pocas veces. Con el tiempo, una aprende que lo poco gusta y lo mucho cansa (mucho). Ya estoy aprendiendo a dosificar.
Siempre que voy llego 5 minutos antes, espero a que abran la puerta y empiezo a observar (y a recordar). Me apoyo en la barandilla de siempre, ahora, incluso para mi, es menos alta que entonces. Miro el patio donde crecí, donde mis mayores preocupaciones eran tales como aprobar un examen de mates o que me mirara mi amor platónico. Veo a los “grandes” creyéndose adultos, creyendo que ahora todo está a su alcance. Entonces sonrío.
Lo que más me gusta es ver el amor. Es curioso pero para todos esos tipos duros que dicen (decíamos) que el amor no existe y que es una circunstancia, es la mejor prueba que el amor está en todos los lados. Me enamora ver a los niños corriendo a abrazar a sus abuelos, por un momento todos los años que hay por medio parecen no existir. Me encanta ver los besos, esos besos rápidos, de te he echado de menos. Me gusta ver a los hermanos mayores, que siendo pequeños, cuidan a sus hermanos como si les tuvieran que proteger de los peores monstruos del planeta. Me gusta ver a los padres mirando de lejos con la sonrisa, esperando a sus vidas.
Creo que mañana volveré, necesito una dosis (del mundo no es tan malo).
Siempre que voy llego 5 minutos antes, espero a que abran la puerta y empiezo a observar (y a recordar). Me apoyo en la barandilla de siempre, ahora, incluso para mi, es menos alta que entonces. Miro el patio donde crecí, donde mis mayores preocupaciones eran tales como aprobar un examen de mates o que me mirara mi amor platónico. Veo a los “grandes” creyéndose adultos, creyendo que ahora todo está a su alcance. Entonces sonrío.
Lo que más me gusta es ver el amor. Es curioso pero para todos esos tipos duros que dicen (decíamos) que el amor no existe y que es una circunstancia, es la mejor prueba que el amor está en todos los lados. Me enamora ver a los niños corriendo a abrazar a sus abuelos, por un momento todos los años que hay por medio parecen no existir. Me encanta ver los besos, esos besos rápidos, de te he echado de menos. Me gusta ver a los hermanos mayores, que siendo pequeños, cuidan a sus hermanos como si les tuvieran que proteger de los peores monstruos del planeta. Me gusta ver a los padres mirando de lejos con la sonrisa, esperando a sus vidas.
Creo que mañana volveré, necesito una dosis (del mundo no es tan malo).
4 comentarios:
qué nostálgica hoy! :)
No sabes como me he alegrado de verte por mi blog, por que ya hacía tiempo. No podemos pasar tanto tiempo sin dar señales de vida ¿eh? y lo digo por los dos.
Un fuerte abrazo
Por cierto, yo tambien me acerco a veces a ver como salen del colegio, y a recoger a algunos de mis hijos, y me encanta observar todo...
...traigo
sangre
de
la
tarde
herida
en
la
mano
y
una
vela
de
mi
corazón
para
invitarte
y
darte
este
alma
que
viene
para
compartir
contigo
tu
bello
blog
con
un
ramillete
de
oro
y
claveles
dentro...
desde mis
HORAS ROTAS
Y AULA DE PAZ
TE SIGO TU BLOG
CON saludos de la luna al
reflejarse en el mar de la
poesía...
AFECTUOSAMENTE
ME PONGO EL SOMBRERO
ESPERO SEAN DE VUESTRO AGRADO EL POST POETIZADO DE CABALLO, LA CONQUISTA DE AMERICA CRISOL Y EL DE CREPUSCULO.
José
ramón...
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