
"Como no sabía que era imposible, lo hizo"
jueves, 28 de enero de 2010
La vida pasa muy deprisa

martes, 19 de enero de 2010
Tú
No soy de recordar el día de…
No soy de rememorar el día que…
Soy de excepciones,
Pero contigo…
Tú confirmas muchas cosas
Y me desordenas muchas otras
Hace ya unos días que mi primera sílaba
Eres tú
Mi plural
Mi presente
Mis canciones
Mi tiempo
Mi reloj
Mi Yo más tonto
Mi Yo más sensible
Mi Yo más rojo
Mi Yo más niña
Mi Yo más maduro
Mi Yo Contigo
Y lo mejor de todo,
Es que si quieres,
Puedes quedarte.
lunes, 18 de enero de 2010
¿Dónde acaba lo moral y lo ético?
Daba igual que ella no entendiera el español. Apreciaba el calor de sus palabras igualmente. En la calle se iban apelotonando la gente con la esperanza de verla salir. Varias decenas de haitianos con el alma en vilo. Pero de pronto se oyeron ráfagas de disparos en la calle de al lado. El jefe de la expedición, Francisco Rivas, de 50 años, notablemente abatido, relataba el suceso: "Apenas nos faltaba media hora para sacarla de allí. Era una cría de 14 o 15 años. Yo estaba dentro del edificio, no oí los tiros. Pero los escoltas de la ONU que llevábamos sí que los oyeron. Eran canadienses, pakistaníes y jordanos. En total, 16 hombres con tres vehículos. Cortaron la calle y yo pensé que todo estaba tranquilo pero los tiros debieron seguir y ellos nos dijeron que teníamos que irnos ya: '¿Qué preferís, que muera ella o morir vosotros?'. Llegado este momento del relato Rivas se excusa: "Me vas a perdonar, pero me resulta muy difícil seguir hablando".
viernes, 15 de enero de 2010
Curioso elemento el tiempo

Sí, somos así, por mucho que presumamos de Carpe diem y de "solo se vive una vez". Pero aunque mañana será otro día, hoy ha sido el día de muchas cosas.
Tal día como hoy, han abierto los ojos -por primera vez- muchas nuevas vidas y muchas los han cerrado, para siempre. Hoy muchas personas se han descubierto y otras han decidido empezar a olvidarse. Y entre tantas cosas hay gente que ha vivido hoy esperando que llegase mañana.
¿Has pensado alguna vez dónde va todo eso que no dices, todos esos “te quiero”, todos esos “te echo de menos” todos esos “gracias”, todos los “lo siento”, todo eso que piensas y no dices?¿Sabes? Existe una especie de hueco dentro de nosotros donde se acumulan todas esas cosas que sentimos pero que no decimos, que no decimos porqué esperamos a que llegue el día esperado para hacerlo, el día que creemos que es el momento que buscábamos, el día que sabemos que es SEGURO.
Verás te voy a decir una cosa. Es un poco fea y cruda, pero es la realidad.. No existe ningún hueco, es más, todo lo que no dices se pierde, se pierde dentro de ti y se pierde para siempre.
Puedes estar esperando mil años a que llegue mañana, a que llegue el momento, el cual el 99% de veces no llega o llega y no te das cuenta y pierdas la oportunidad de tu vida. ¿Y todo por qué? Por disimular las emociones, por miedo.
Estate atento que la vida son 3 días y 2 oportunidades ( y seguramente ya hayas gastado alguna).
miércoles, 13 de enero de 2010
Gris(muy oscuro)

Hoy ha sido uno de eso días en que todo lo he visto de un gris (muy oscuro). El destino, ¿ a qué juega? . Me he levantado con la noticia de Haití. Un terremoto en el país más pobre del mundo. Automáticamente la pregunta ha sido ¿por qué?
Nunca he entendido estas cosas. Suena tópico, pero es cierto. Siempre suceden las cosas a quién menos se lo merece. No creo que esto pueda considerarse “merecido” para alguien, pero creo que estas personas, que estas vidas, no pueden pasar por esto, también.
Es increíble ver el pavor con el que la gente busca a sus seres queridos, esperando que alguno esté vivo. Es escalofriante ver cómo han quedado, mejor dicho, como han desaparecido las barriadas más pobres. Ver montones enteros de personas que han perdido su vida, intentando escapar de algo inesperado. Entonces pienso, ¿y ahora qué?
La naturaleza es así, supongo que para su juicio no hay justo o injusto, no puedo juzgarla. Pero hay cosas que sí son condenables. No estoy al corriente del tema, pero por lo poco que sé, y desde mi humilde opinión, un terremoto no viene tan de improvisto, no se puede evitar, evidentemente, pero sí preveer, en cierta medida su futura existencia. Hay expertos. Mi pregunta es ¿qué hubiera pasado si fuera en Estados Unidos? ¿Éste es el precio a pagar por ser el país más pobre, por no tener recursos?.
Dejando este tema, reemprendo otro. La mayoría de las informaciones que nos han llegado de los medios es: “No hay víctimas españolas”, “Los trabajadores de la ONU están heridos”. Es preocupante, pero no es lo más preocupante, no es lo más urgente. Son personas, igual que las más de cien mil que han muerto.
Perdonarme por a querer cambiar el mundo , pero, supongo, que la esperanza es lo último que se pierde.
lunes, 11 de enero de 2010
Quizás mañana
No me he asustado, lo he asimilado mejor de lo que jamás hubiera podido –o querido- imaginar. He desayunado mejor que nunca, me he puesto mi vestido preferido, ese que siempre guardo para las ocasiones importantes -¡que coño, hoy era la última ocasión!- y he salido a la calle. He saludado al vecino guapo y tímido de mi escalera, he escuchado mi canción preferida unas mil veces, le he dicho a mi madre que es lo más grande del mundo, he mirado a mi padre, con todo el amor que sólo el me sabe dar –aunque sea a su manera- y le he dicho a mi hermano que sólo se mira para adelante. He ido a ver al 90% de mí, y la he mirado –sin decirle nada- y ha entendido –como siempre- que sin ella no habría habido nunca un yo. Y por último he buscado a mi inspiración. A mí Grande. Por primera vez le he dicho –sin paredes, ni intentos de dureza- que es mi pack perfecto, mi felicidad.
Después han llegado las doce. Y Presente me ha pedido que me olvide para siempre de quizás Mañana.
miércoles, 6 de enero de 2010
1 día de los 365

La gente tiene la manía de volver a empezar sus vidas cada día 1 de Enero. Hacen y deshacen, dicen y se callan, buscan suerte por todos los lados, hacen una fiesta –como si se fuera ha acabar el mundo- y se van a dormir pensando que mañana es otro día, el día que el marcador se pone a cero, el día que vuelve a empezar la cuenta atrás, el día de preparados listos ya…
Es un día más. En realidad, “volvemos a empezar” muchas veces. Cada vez que perdemos a alguien, intentamos hacer un borrón y cuenta nueva, intentamos aprender a sobrevivir, a recordar de otra manera. Cada vez que conocemos a alguien, es como abrir una puerta a cosas y maneras nuevas, como una ventana que desconocíamos. Cuando es invierno por que es invierno y cuando es verano por que es verano. Cuando te hacen daño, cuando te dejan el corazón hecho trocitos muy pequeños, entonces sí que cuesta volver a empezar, pero lo haces, por que la vida está que rebosa de ventanas. Pero cuando te enamoras no cuesta nada volver a emprender un camino, en realidad te gustaría estar cada día empezando, cada día teniendo la sensación, esa sensación de que todo esta por estrenar.
En realidad, si te paras a pensar un poco te das cuenta de que todas las cosas en nuestra vida tienen un sentido, una razón. Todos los finales son también comienzos. Lo que pasa, es que como siempre, no lo sabemos en su momento justo, ni tampoco en el minuto de después…
miércoles, 30 de diciembre de 2009
La "especialidad"

Pero con él llego La Incoherencia. Ni flores, ni poemas, ni velas, ni ver las estrellas por la noche. Él llega y te empuja hacer cosas que jamás se te habrían pasado por la cabeza, te quita de un plumazo tus principios, tus ideales, tus… ‘yo nunca’. Y entonces ella se dio cuenta de que las cosas no son blancas ni negras, son grises. Que eso debía de ser amor. Que cada uno tiene que hacer su camino –con la gente que se encuentra mientras tanto-, que la felicidad es el trayecto –y hay que disfrutarla-, que cada uno tiene su paraíso y que la vida es un viaje, tu viaje.
martes, 22 de diciembre de 2009
Realidad privada

Pues no es oro todo lo que reluce. Y no soy tan atípica como pensaba ni tampoco como me gustaría. Me revelé en el autobús de camino a casa (estos trayectos me marcan demasiado). Todas las canciones me recuerdan a alguien, para bien o para mal. (Primera señal de nudo). Ayer, también me percaté que tengo algunas lagunas en eso de irme, muchos peros. Fue entonces cuando observé el gran nudo que me acompaña. Supongo que no lo había visto antes por que es muy disimulado y pasa fácilmente desapercibido. Está formado de nuditos muy muy pequeños, pero estrechamente ligados, de manera que no puede existir uno sin el otro, sino se rompería el hilo, me rompería. (Gran señal del segundo nudo). Me he dado cuenta de que eso de querer ‘hasta que duela’ puede traer muchas repercusiones y consecuencias varias, por que a veces duele. Me he dado cuenta de que me ilusiono fácilmente –de repente tú…-. También he descubierto que tengo una mitad, bueno un 90% de mí, alguien esencial, menos mal que la encontré, a ella, a la niña guapa.
Curioso, me sorprendí mucho. No sé que será esa fuerza, pero hace que no quiera vivir sin muchas cosas, que no quiera que nadie se vaya –ni siquiera un segundo-. Me he percatado que en la vida no solo vale con ser valiente, que hay cosas que aunque son muy tuyas, como los sentimientos, nunca podrás ser dueña.
Necesito nudos por sus contradicciones. Para ver la luz cuando todo parece negro. Por lo que son y por lo que serán. Por lo que representan. Por que son diferentes. Por que son míos. Por que soy yo.
Ayer me descubrí ,a veces sucede, aunque fue un poco raro. En el fondo es un alivio que fuera ayer y que fuera yo. Pero sigo sin tener remedio,"Veo cosas y digo,'¿Por qué?'. Pero yo sueño cosas que nunca fueron y digo, '¿Por qué no?'"
martes, 15 de diciembre de 2009
despedidas I
No lloró. Se tumbó en la cama y recordó su última noche. Recordó que la abrazo de una forma a la que no la tenía acostumbrada, lo hacía con todas sus fuerzas, igual que una niña pequeña abraza a su peluche antes de conciliar el sueño, de esa forma que se abraza la gente en los aeropuertos. Lástima que lo hiciera tan tarde, seguro que le hubiera gustado que lo hubiera aprendido antes. Fue increíble sentir por un momento que se fundían en uno, que no quería dejarla ir nunca. Pensándolo ahora, en frío, es curioso, la vez que sintió que más la quiso fue cuando hacía algo parecido a una despedida.
Estás cosas a mí también me pasan, en el momento que mis mariposas nacen las de la otra persona empiezan a escaparse. Así de oportuna soy.
No sé despedirme. Nunca nadie perdió su tiempo en enseñarme y ahora, que tengo cierta madurez, cada vez que llega el momento huyo. Cuando toca decir la frase, o dar el beso, el abrazo o cuando empiezan a saltar las lagrimitas me voy, no quiero que nadie se percate de mi falta de conocimiento.
Así que te hago saber que así es mejor, sin esas despedidas de las que no te puedes deshacer en toda tu vida y sin esos besos que revives una y otra vez.
viernes, 11 de diciembre de 2009
Despreciable guerra

Tenía muchas expectativas contigo, tantas que daba incluso miedo. No las he perdido aún del todo –llámame ilusa–, pero estoy decepcionada.
Nobel de paz. Pensaba que se lo concedían a la gente que había hecho algo por la paz, no a la gente que tiene en mente hacerlo, o al menos eso dice –facta non verba–. De todas maneras, creo que es un buen estímulo para crear la paz, solo hay que saber utilizarlo, o mejor dicho, demostrarlo.
La guerra es un territorio donde la gente muere porque sí, donde no sabes si mañana habrá acabo, al menos para ti, y podrás volver a casa, a la paz. Es un sitio donde hay dolor, tristeza. “La guerra es un lugar donde jóvenes que no se conocen y no se odian se matan entre si por la decisión de viejos que se conocen y se odia”, Erich Hartmann.
“Ciertamente en una guerra todos somos víctimas. Los muertos y también los vivos, traumatizados por unos hechos, por unos recuerdos que marcarán indefectiblemente nuestras vidas. Pero quienes padecen la mayor crueldad, más allá de los que quedaron en el camino, anónimos bajo la tierra, son los más inocentes”, Javier Nart
“Una auténtica historia de guerra nunca es moral. No instruye, ni alienta la virtud, ni sugiere modelos de comportamiento, ni impide que los hombres hagan las cosas que siempre hicieron. Si una historia de guerra parece moral, no la creáis.” Tim O’Brian
Así que desde mi más sincera humildad y mi poco saber –y considerándolo una persona muy inteligente– le invitó a pensar, a replantearse eso de : “el uso de la fuerza no sólo es necesario sino que está moralmente justificado” o lo de “la guerra no debe glorificarse y su coste es “elevado”, pero “los instrumentos de la guerra tienen un papel que jugar para mantener la paz”.
Tal vez, lo necesario sería que todos –incluyo a gente de a pie, políticos, reyes, ricos, asépticos y religiosos, a todos– en algún momento de nuestra vida, viviera una guerra, aunque solo fuera durante diez minutos. Quizás, sería esta la única receta para que todos aprendiéramos a despreciarla.
miércoles, 9 de diciembre de 2009
Espero curarme de ti
jueves, 3 de diciembre de 2009
Miedo
Todos tenemos miedo. Las personas somos así. Da un poco de miedo, pero es bonito. Tener tanto que perder es bonito. Es vivir
lunes, 23 de noviembre de 2009
El tuyo

Llevo mucho tiempo pensando en cómo será, dónde iré y cuando llegará. Ya deben saber eso de que lo mejor del viaje es el antes y el después. Pues yo de momento estoy ocupada con el antes. Mi madre lleva tiempo observándome. A veces me mira como si estuviera loca, otras me mira apenada, como si se compareciera, me mira como si nunca fuéramos a separarnos más lejos de una hora. Sinceramente, no sé que me asusta más. Ella siempre dice que las cosas hay que trabajarlas, que no sirve eso de quedarse sentado esperando a que piquen a la puerta. Dice que nunca pica nadie. Aunque es muy joven es muy de refranes. Ayer me soltó: “Las cosas suceden cuando uno menos se lo espera”. ¿Y sabéis qué? Me he quedado con esto. Una vez más le voy hacer caso.
Así que hoy he ido a comprarme una maleta. Bastante grande, por qué nunca se sabe que puedes encontrarte. He metido ya algunas cosas. Un libro en blanco, para traerlo lleno. La cámara ya la meteré. También he puesto fotos, mi libro preferido y las cartas que me escribió mi mejor amiga cuando vivíamos en un mundo de princesas. La he guardado en el armario de mi hermano, mientras me prometía no pensar en todo esto hasta que tenga un billete (o quizás dos) en la mano.
martes, 3 de noviembre de 2009
Una cámara

Han justificado que desde el hotel de periodistas –Palestina- dispararon -¿los periodistas?-, que a Couso lo dispararon por qué vieron a un periodista con unos prismáticos, que en la habitación de Couso había francotiradores…No había confusión, no podía existir confusión, los militares –los norteamericanos que Aznar tanto ha defendido- sabían que el hotel, que ese hotel era el de la prensa. Probablemente el error más grave que cometió Couso fue grabar, grabar algo que otros querían esconder, capturar las hostilidades –injustificadas, como todo en una guerra- que otros hacían. José Couso si que llevaba un arma, su cámara.
Quizás hoy ya es demasiado tarde pero conviene recordar. Conviene mirar atrás y recordar el papel de nuestro representante, de cómo Aznar defendió a Bush en todo momento en una guerra que solo quería él, de las armas que no habían, de los perdones que no llegaron…pero sobre todo recordar a Couso. Aquel hombre que antes de morir dijo ha sido el tanque, de aquél cámara que busco la verdad hasta el final, del hombre valiente que nos quería hacer llegar la verdad.
miércoles, 28 de octubre de 2009
Rojo
Era el segundo día de primavera. El sol molestaba incluso para quien lo buscaba. Estaba radiante. Los niños correteaban por la calle con el primer polo del verano. Felices. Las parejas de enamorados, tirados en la hierba de los parques, daban rienda suelta a su amor. Los colores empezaban a aparecer en la ciudad. Todo el escenario estaba preparado para una gran historia, pero la escena no fue así. La historia, esta vez, no tenía final feliz.
A Paula le hicieron pedacitos el corazón, su amor le dejó ese día -propicio para ser un gran día-. Le dejó en ese día de primavera y fue para no volver jamás. Paula se quedó sentada en la estación recogiendo uno a uno los trocitos de su músculo rojo, más rojo que nunca.
sábado, 24 de octubre de 2009
All you need is love

Pensaba en algo parecido a un Romeo, que me hiciera bajar del balcón y por qué no, que estuviera muy prohibido (todo en general). En un Jake, aunque me tuviera que hundir con él en las más hundas profundidades. Pensé, incluso, en ser la Dulcinea de algún loco bohemio. La Eva de algún Adan aunque sin manzana y sin serpiente. La Dama de algún Vagabundo. La musa de algún Dalí. La inspiración de algún Neruda. La canción de algún John Lenon.
Parece imposible, en estos tiempos revueltos, dar con una historia así. Pero ¿sabes? Aún no está todo inventado, así que jugaremos a ser humanos, a escribir cuentos e historias. Hasta llegar a la buena, a la que recordaremos, la que contaremos.
martes, 20 de octubre de 2009
mil y 1
Y entonces pasó. Todo se paró. La música del momento dejó de oírse, los trenes de pasar, la gente de andar, de pensar, de existir, la lluvia de caer. Solo podía verlo a él. Llevaba unos tejanos desgastados, rotos. Llevaba un abrigo gris y el pelo empapado por la lluvia. Llevaba en la mano el libro de Las mil y una noches (mojado). La cara de no haber pegado ojo en muchos días. Pasaría desapercibido a cualquier persona, a cualquiera que no fuera ella, Clara. No lo había visto en su vida, pero por alguna extraña razón parecía conocerlo desde hace tiempo. Adivinó todos sus movimientos. Quizás le habría visto alguna vez antes, seguramente en algún sueño. Sus miradas se cruzaron y entonces ocurrió. El tiempo volvió al movimiento. Los trenes volvieron a pasar, la lluvia volvió a caer y él, como sucede a veces con los mejores sueños, desapareció. Clara aturdida por lo que había vivido (o por lo que había creído vivir) se subió al tren. Como siempre apurando hasta que dan el avisó de cerrar las puertas. Ultimo vagón, como cada día. Se sentó al lado de un matrimonio muy mayor que dormían uno al lado del otro, dándose la mano como dos adolescentes. Los miró con anhelo. Entonces se acordó que había olvidado de coger el periódico. Metió la mano en el enorme bolso para coger un caramelo de esos que quitan la tos (y muchas cosas más). Y de repente estaba allí. Las mil y unas noches. Sonrió, no penso.
lunes, 19 de octubre de 2009
METRO
jueves, 15 de octubre de 2009
EL PASO
