"Como no sabía que era imposible, lo hizo"

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lunes, 4 de octubre de 2010

Línea de MI tiempo


El otro día tuve una de esas clases magistrales en la universidad. Ya era hora. Cómo nos engañan. Cuando una entra ahí, piensa que todo (y todo es todo) va a merecer ser vivido, escuchado y estudiado, pero no es así. Nunca es oro todo lo que reluce. De vez en cuando sí, así que solo por esas veces merece la pena (positivismo).

Dicho esto, os explico mi clase. Este año hago teoría y estructura de la publicidad y las relaciones públicas (sí, se ve que los futuros periodistas también necesitaremos estas cosas). Entró un profe grandote (evitaré nombrar todos los adjetivos calificativos que se dignaron a decir mis compañeros). Es un publicista y se notó desde el primer segundo, no sé si fue porque llevaba unas gafas puestas y otras en la mano (iguales) o por qué, pero lo noté. Compré la moto, ya me entendéis.

Me entusiasme con la idea de la línea del tiempo. Nos explicó que tenemos que plantearnos (siempre a corto plazo) dónde queremos llegar, quién queremos ser. Trazar la línea para ver lo que nos queda y lo que ya tenemos hecho. Puso mucha énfasis en que debemos dejar poco al destino/ azar. Que nunca contemos con él, aunque aparecerá y, por eso, que nos pillé, al menos, dónde nosotros queríamos. (Supongo que si uno está donde quiere las cosas feas son menos feas).

Aunque no me gusto mucho que dijera que los periódicos estaban dando sus últimos coletazos, ya se sabe eso de que las verdades duelen. Pero luego en el bus (mejor momento del día) pues me eché a reír. No habrá periódicos, quizás, pero habrá otra cosa, otra cosa para leer, para informar, para opinar… Y no me lo pienso perder, aunque mis padres tengan un sentimiento de arrepentimiento por no haberme prohibido algunas cosas...( ya se lo quitaré)

PD: He hecho la línea del tiempo (profesional /estudiantil) de mi próximo año. Os explicaré a ver qué tal.

martes, 3 de noviembre de 2009

Una cámara


Tenía entonces 13 años y ya me asombró. Me llené la agenda de fotos y lazos negros. Yo, con 13 años ya sabía que era una injusticia. Yo que era una niña lo sabía. Hoy lo he vuelto a revivir. En la facultad nos han pasado un documental de Couso de 25 minutos. Por primera vez todos estábamos callados, todos estábamos allí, con la carne de gallina y con el mismo odio por dentro.
Un 29 de Octubre del 2003 moría José Couso. Para muchos este hecho ya ha quedado en el olvido. Por suerte, todavía hay gente que lucha –y seguirá luchando- para que cosas tan injustas como estás no vuelvan a suceder y que se consiga hacer justicia. José Couso buscaba la verdad, la triste verdad –o lo que más se parece a ella en una guerra-. Ya existían muchas mentiras –demasiadas- y también mucha gente que tenía otra lucha, la de esconderlas .Fue un crimen, un crimen de guerra.

Han justificado que desde el hotel de periodistas –Palestina- dispararon -¿los periodistas?-, que a Couso lo dispararon por qué vieron a un periodista con unos prismáticos, que en la habitación de Couso había francotiradores…No había confusión, no podía existir confusión, los militares –los norteamericanos que Aznar tanto ha defendido- sabían que el hotel, que ese hotel era el de la prensa. Probablemente el error más grave que cometió Couso fue grabar, grabar algo que otros querían esconder, capturar las hostilidades –injustificadas, como todo en una guerra- que otros hacían. José Couso si que llevaba un arma, su cámara.

Quizás hoy ya es demasiado tarde pero conviene recordar. Conviene mirar atrás y recordar el papel de nuestro representante, de cómo Aznar defendió a Bush en todo momento en una guerra que solo quería él, de las armas que no habían, de los perdones que no llegaron…pero sobre todo recordar a Couso. Aquel hombre que antes de morir dijo ha sido el tanque, de aquél cámara que busco la verdad hasta el final, del hombre valiente que nos quería hacer llegar la verdad.